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Desde el año 2003, el extremo sur de la península, desde la ensenada de Getares, en Algeciras, hasta el cabo de Gracia, en Tarifa, se encuentra protegido bajo la denominación de Parque Natural del Estrecho. Uno de los pocos parques naturales marítimo-terrestre, además de uno de los enclaves naturales más privilegiados de Andalucía. La situación privilegiada, bañada por dos mares, el Atlántico y el Mediterráneo, la riqueza de la flora y la fauna, la belleza que irradia su paisaje, hace que las 18.910 hectáreas de este espacio marítimo-terrestre contara con una protección especial.
El estrecho de Gibraltar es lugar de paso para muchas especies. Las migraciones de aves normalmente siguen el eje direccional norte-sur, es decir, Europa-África; mientras que en el caso de los peces y cetáceos, la dirección es más bien este-oeste, es decir, Mediterráneo-Atlántico.
Entre las especies de aves que más se pueden ver atravesando el estrecho de Gibraltar se encuntra la cigüeña blnca, el águila calzada, el águila culebrera, el milano negro, el halcón abejero y la cigüeña negra.
En cuanto a los peces, las migraciones más relevantes son las de los cetáceos, aunque también está el paso del atún, que se pesca en las almadrabas de Tarifa. Los cetáceos más habituales en esta zona son el calderón común y los delfines listado, común y mular. Todos habitan en esta agua, no la utilizan como lugar de paso. Los que sí la utilizan como lugar de paso son el cachalote, la orca o el rorcual común, entre otros.
El monte bajo mediterráneo es el más abundante de la flora del parque natural, conteniendo especies como el palmito, brezo, lentisco, erguen, matagallo… La flora marina tampoco es menos importante, ya que en la zona de la isla de las Palomas la riqueza de los jardines submarinos la hace digna de toda la protección.
El paisaje es su fuerte. En el medio terrestre, se han establecido 17 unidades paisajísticas diferentes, y en el marino, 7. Imagínese: relieves montañosos (la Silla del Papa alcanza los 458 metros), acantilados rocosos, extensiones dunares, pequeños arroyos y ríos, como el Jara o el Guadalmesí…Como ve, datos no faltan para encontrarse en una zona natural protegida ya que el enclave no puede ser más privilegiado. |